Riqui Puig, el pase perfecto

de Giusi Zaffiro
Fuente: Sport
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A sus 19 años, Riqui Puig se aferra a dos momentos para alimentar su sueño en azul y grana. El primero lo vivió el 5 de diciembre de 2018, cuando debutó con el primer equipo del FC Barcelona en el duelo copero frente a la Cultura Leonesa. El segundo lo disfrutó el pasado sábado 13 de abril, cuando Ernesto Valverde lo hizo debutar en la Liga contra el Huesca, como titular y asumiendo el mando del equipo.

En total, 102 minutos, poco más de lo que dura un partido, que sirvieron para que contrastara en competición con el primer equipo lo que los especialistas en La Masia anuncian desde hace tanto tiempo: Riqui es un genuino producto de la cantera del Barça, cortado con el patrón con el que se diseñó a futbolistas como Xavi Hernández o Andrés Iniesta.

Atención: que nadie se confunda. La idea no es enterrar al liviano centrocampista de Matadepera bajo una lápida tallada con los rostros de Xavi y Andrés. Riqui Puig está en pleno proceso de crecimiento, físico y futbolístico, y tiene muchos partidos que jugar hasta confirmar todo lo bueno que apunta.

EL SOCIO PERFECTO

Dicho esto, nadie puede hurtar a Puig su talento y sus méritos. Riqui tiene una visión del juego privilegiada, un dinamismo endiablado y un imán en los pies que le permiten administrar el balón con el criterio y la cadencia que proclama la 'escuela Barça'. En El Alcoraz, frente al Huesca, completó 44 pases correctos de 48 intentos, un 92%. En el Camp Nou, frente a la 'Cultu', se había quedado en un 85% de precisión.

Esa capacidad para administrar el balón consigue un punto de excelencia cuando se convierte en un pase definitivo para un compañero. Es lo que sucedió en el estreno oficial de Riqui, cuando envió una magistral asistencia para Denis Suárez que se convirtió en el 4-1 a la Cultural Leonesa.    

Y se repitió frente al Huesca a los 16 minutos de juego, cuando Puig habilitó a Dembélé para un mano a mano con Santamaría dentro del área que el meta del club oscense consiguió desviar a cóner con la punta de los dedos cuando se cantaba el gol. 

TENER O NO TENER

A los jugadores de hoy día se les exige que sean cada vez más potentes, más veloces, más resistentes... pero en última instancia, hablamos de fútbol y con un balón de por medio, se pueden equilibrar mucho las cosas y si la sintonía es la misma, en el rondo entran todos los que saben hacerlo circular, desde Messi (1,70) a Gerard Piqué (1,92). Es el "toma la pelota, pasa la pelota" del mejor Barça.

El toque de balón y la inteligencia táctica se perfeccionan en las escuelas, pero vienen de fábrica, y a ese principio se aferra Riqui para mantener sus esperanzas de consolidarse en el primer equipo. "El talento lo tienes o no, y tienen que confiar en ti. En mi caso, los técnicos han confiado y no han dudado en ponerme a pesar de que los rivales hayan sido fuertes", sentencia Riqui.